El
presidente de Chrysler en México prendió los focos rojos al señalar que
la competencia en el ramo es intensa y cada vez hay menos compradores;
prevé una reestructuración y la potencial salida de algunas marcas del
mercado.
Vision Automotriz Magazine/Por Julio Brito
El mercado automotriz mexicano atraviesa por una
etapa de estancamiento en la que pese a haber muchas opciones para los
consumidores “no hay más compras”. Si bien en 2007 el sector crecía, en
el primer trimestre de 2008 la industria muestra una franca caída,
aseguró Joseph ChamaSrour, director general y presidente de Chrysler de
México, durante su intervención en el Foro Auto Motor.
“Así que los
siguientes cinco años serán muy difíciles, ya que habrá que esperar una
reestructuración de la industria, en la que las marcas que cuentan con
sólo dos o tres modelos se verán presionadas a salir del mercado”.
En los últimos 10 años la oferta automotriz mexicana ha registrado un
cambio muy importante. En 1990 el mercado era cerrado y existían
solamente cinco armadoras, con precios controlados por el gobierno, así
como pocos modelos. Es a raíz de una serie de tratados comerciales que
inician con el TLC, que se llega al 2000 con “montones de nuevas
marcas, todas las europeas y japonesas”. En 2007 tienen presencia 44
marcas diferentes y 347 modelos u opciones distintas.
Sin embrago, el mercado está estancado, pese a existir una gran gama de
modelos, a pesar de que el cliente tiene mayores facilidades de crédito
con plazos más amplios de hasta 60 mensualidades, menores enganches, y
un mercado financiero muy competido que lleva a que se puedan adquirir
autos con cero enganche. Además de que las garantías sobre las unidades
se han extendido. ¿Quien hubiera pensado esto hace 10 años?, cuestiona
Joseph ChamaSrour.
Actualmente estamos
batallando en una industria que es muy difícil, que no avanza y que por
añadidura, tiene una mezcla muy pobre de productos, ya que 57% de la
producción son autos y de éstos, casi la mitad son subcompactos. Es
decir, vehículos de 10 mil dólares o menos. A esto se le añade que en
los últimos años hubo una caída real de los precios, pese a la
inflación.
El origen de todo es la
existencia de una sobreoferta. En México hay más marcas que en Estados
Unidos, y pese a esto, y a los distribuidores exclusivos de cada una de
ellas, no se logran mejores ventas, afirmó ChamaSrour. En Chrysler esta
tendencia se anticipó desde 2003, cuando se tenían 122 distribuidoras.
“En la actualidad tenemos 117”, en las que las ventas pasaron de 820 a
1,100 unidades en promedio en cada una. A estas distribuidoras le
añadimos la marca Mitsubish.
En tal
sentido, Chrysler ha trabajado para tener una gama completa de
productos y actualmente ofrece 31 opciones distintas, entre autos,
camiones, minivans y SUV. “Esto, con el fin de asegurar que una vez que
sus distribuidores conquisten al cliente con su servicio, no exista el
riesgo de perderlo por falta de oferta de algún producto. Riesgo que sí
corren las marcas pequeñas al no contar con una amplia gama.
Por lo anterior, afirmó ChamaSrour, los siguientes años serán muy
difíciles, ya que hay muchas marcas e insuficiente mercado. Tras cinco
años se tendrá una reestructuración y consolidación de la industria.
¿Qué marcas podrán sobrevivir?
La
respuesta indica que aquellas que tengan una gama completa y las de
lujo, mientras que las pequeñas que ingresaron hace unos cuantos años
con dos o tres modelos, atravesarán por tiempos difíciles y algunas
tendrán que cerrar.
Complementariamente,
es necesario hacer crecer el mercado interno con una economía más
fuerte, la renovación del parque vehicular y el desarrollo de un
mercado de seminuevos, que parece estar no atendido hasta ahora,
concluyó.
Fuente: Vision Automotriz Magazine http://www.visionautomotriz.com.mx
Tags: industria, automotriz, Joseph, ChamaSrour, AMDA